Aromatización

Té aromatizado

Tés aromatizados existen desde hace mucho tiempo. Las recetas o calidades más antiguas que son transmitidas provienen de China, donde desde hace tiempo mezclan tés verdes y negros con pétalos de rosa o de jazmín, entre otros elementos, o los refinan con humo.

Hoy en día, la imaginación no tiene límites. Sobre todo en los últimos 20 años, se han creado muchas variedades nuevas que no dejan nada que desear.

En el “mundo del té” moderno de la actualidad, no se puede prescindir del uso de máquinas, si bien alguna u otra pequeña combinación se produce aún casi completamente a mano. Equipos modernos de mezcla y embalaje facilitan y mejoran los procedimientos laborales y garantizan un nivel alto de calidad y un servicio continuo.

Rooibos aromatizado

El té de Rooibos se deja aromatizar fácilmente, ya que por naturaleza tiene un carácter dulzón y armoniza asimismo bien con aromas de frutas dulces, como por ejemplo el melocotón, la fresa y el melón. El té absorbe el aroma con mucha fuerza debido a su fina estructura foliar. Para conseguir aún así un desprendimiento suficiente del aroma dentro del té, al Rooibos se le proporcionan dosis más altas de aroma que a otras clases. Tras esta dosificación alta surge rápidamente el problema de que el té tiende a hacer grumos; tiene que ser mezclado muy cuidadosamente. Como ocurre con otras bases de té, también a base de Rooibos se puede conseguir una decoración que armonice con la tendencia del gusto, añadiéndole trocitos de fruta y de hojas.

Aromas

La palabra “aroma” viene del griego y significa: especia.

Aromatizantes son los elementos que determinan el sabor de productos alimenticios. Proporcionan un carácter inconfundible a los alimentos. Recién en un conjunto de más de 100 aromatizantes se produce el aroma típico, es decir el sabor y el olor, de un producto alimenticio. Y eso que la concentración total de los aromatizantes se encuentra en una relación de ppb (parts per billion).

Los aromas, según el §1 del reglamento de aromas, son preparaciones concentradas de aromatizantes y otros elementos tecnológicamente necesarios de los productos alimenticios.

Diferenciamos entre los siguientes tipos de aromatizantes:

  • Aromas naturales
  • Aromas idénticos a los aromas naturales
  • Aromas artificiales
  • Extractos de aromas

Aromas naturales

Se obtienen de materias primas naturales, vegetales o animales como por ejemplo frutas, especias, hierbas, café tostado o tocino ahumado. Para su producción sólo se admite el uso de tratamientos enzimáticos o microbiológicos, entre ellos los de exprimir, destilar, calentar, filtrar, moler, mezclar, fermentar o desmenuzar.

Aromas idénticos a los naturales

Se producen mediante la síntesis química, como por ejemplo la esterificación o la acetificación. Las materias primas que se precisan para ello no tienen que ser de origen natural, pero la complexión química del producto final tiene que ser idéntica a una sustancia existente en la naturaleza, ya sea de origen vegetal, ya sea de origen animal. De este modo, se puede disponer de un gran número de aromatizantes idénticos a los naturales los cuales, respecto a calidad y cantidad, equivalen a los naturales.

Los aromas idénticos a los naturales no suelen tener residuos.

Aromas artificiales

Poseen propiedades de aroma, pero no tienen ningún modelo en la naturaleza. En Alemania, su uso en el té está prohibido por la legislación.

Extractos de aromas

Igual que los aromatizantes, se obtienen de materias primas naturales, vegetales o animales mediante tratamientos físicos, enzimáticos o microbiológicos. Sin embargo, en este caso se trata de combinaciones altamente concentradas, mucho más intensivas que las materias primas existentes en la naturaleza.